Pues como veis, el Ep “There´s nothing left to give up” de la banda torrijeña The home phonema,
ha sido elegido como la mejor demo del panorama nacional del año 2009 por la revista mondosonoro.
Link
http://mondosonoro.com/Lo/TopDemosc%C3%B3picas/tabid/142/Default.aspx
Tambien el dia 4 de enero tocarán en la sala el Juglar, Madrid (metro lavapiés) a las 21:30
Un saludo a todos
Aqui os dejo la entrevista que nos han hecho en segunlospadresloshijos.com y de paso le echais un ojo a la pagina.
Y de paso decir que ya esta a la venta el Ep en formato fisico por 3 euros, quien le quiera que nos lo diga a alguno de los Charmander,Pisto Manchego, digo…Echarmed
He visto anunciado en la Sexta un programa acerca de la supuesta Generación Ni-Ni que es la nuestra, por lo cual rescato un Artículo publicado en el periódico El País por JOSÉ LUIS BARBERÍA a fecha de 22/06/2009
Tan preparados y satisfechos con sus vidas, y tan vulnerables y perdidos, nuestros jóvenes se sienten presa fácil de la devastación laboral, pero no aciertan a vislumbrar una salida airosa, ni a combatir este estado de cosas. El dato asomaba hace poco, sin estrépito, entre los resultados de la última encuesta de Metroscopia: el 54% de los españoles situados entre los 18 y los 34 años dice no tener proyecto alguno por el que sentirse especialmente interesado o ilusionado. ¿Ha surgido una generación apática, desvitalizada, indolente, mecida en el confort familiar? Los sociólogos detectan la aparición de un modelo de actitud adolescente y juvenil: la de los ni-ni, caracterizada por el simultáneo rechazo a estudiar y a trabajar. “Ese comportamiento emergente es sintomático, ya que hasta ahora se sobrentendía que si no querías estudiar te ponías a trabajar. Me pregunto qué proyecto de futuro puede haber detrás de esta postura”, señala Elena Rodríguez, socióloga del Instituto de la Juventud (INJUVE).
La crisis ha venido a acentuar la incertidumbre en el seno de una generación que creció en un ámbito familiar de mejora continuada del nivel de vida y que ha sido confrontada al deterioro de las condiciones laborales: precariedad, infraempleo, mileurismo, no valoración de la formación. Las ventajas de ser joven en una sociedad más rica y tecnológica, más democrática y tolerante, contrastan con las dificultades crecientes para emanciparse y desarrollar un proyecto vital de futuro. Y es que nunca como hasta ahora, en siglos, se había hecho tan patente el riesgo de que la calidad de vida de los hijos de clase media sea inferior a la de los padres.
Ese temor ha empezado a extenderse, precisamente, entre la generación que de forma más abrumadora, siempre por encima del 80%, declara sentirse satisfecha con su vida. El virus del desánimo está minando la naturaleza vitalista y combativa de la gente joven aunque encontremos pruebas fehacientes individuales y colectivas de su consustancial espíritu de superación.
He aquí una muestra de resistencia a la adversidad extrema, junto a la prueba de cómo el discurso consumista ha resultado una trampa para tantos jóvenes audaces que creyeron en el maná crediticio y el crecimiento económico sin fin. “No podemos hacer frente a las hipotecas”, resume Luis Doña, de 26 años, padre de una niña de 15 meses, presidente de la Asociación de Defensa de los Hipotecados, que pretende renegociar la deuda contraída con los bancos y recabar la ayuda de la Administración. Llevados por el entusiasmo de haber encontrado un empleo estable, como comercial de una multinacional, él y su compañera adquirieron hace cuatro años un crédito hipotecario de 180.000 euros a pagar en 30 años para comprar un piso. “Teníamos que abonar 800 euros al mes, pero es que ya estábamos pagando 600 de alquiler. Hace un año, de buenas a primeras, nos quedamos los dos sin trabajo y ya se nos ha agotado el paro. Hemos conseguido que el banco nos cobre únicamente los intereses de la deuda, pero es que son 560 euros al mes y no los tenemos, porque no nos sale nada. ¿Desmoralizados? Lo que estamos es desesperados y eso que nuestro caso no es tan dramático como el de otras familias que han sido desahuciadas, han tenido que refugiarse en casa de su madre o su suegra”.
Eduardo Bericat, catedrático de Sociología de la Universidad de Sevilla, cree que la falta de ilusión hay que interpretarla, no tanto por los efectos de la crisis, como por el cambio cultural producido con anterioridad. “El modelo de vocación profesional que implicaba un proyecto vital de futuro y un destino final conocido, con sus esfuerzos y contraprestaciones, ha desaparecido. Ahora, la incertidumbre se impone en el trabajo y en la pareja y no está claro que la dedicación, el compromiso, el estudio o el título, vayan a tener su correspondiente compensación laboral y social”, afirma. Si la pregunta clásica de nuestros padres y abuelos: “¿Y tú, que vas a ser?” pierde fundamento, se entiende mejor que los esfuerzos juveniles respondan, más que a la ilusión por un proyecto propio, al riesgo de quedar descartado. “Si no estudio, si no hago ese master…”. Según el informe Eurydice, de la Unión Europea, sólo el 40% de los universitarios españoles tiene un trabajo acorde con sus estudios.
A los jóvenes no les resulta emocionalmente rentable comprometerse en un proyecto de vida definido porque piensan que estaría sometido a vaivenes continuos y que difícilmente llegaría a buen puerto. “Aplican la estrategia de flexibilizar los deseos y de restar compromisos; nada de esfuerzos exorbitantes cuando el beneficio no es seguro. Como el riesgo de frustración es grande, prefieren no descartar nada y definirse poco”, explica Eduardo Bericat. A eso, hay que sumar un acusado pragmatismo -nuestros chicos son poco idealistas-, y lo que los expertos llaman el “presentismo”, la reforzada predisposición a aprovechar el momento, “aquí y ahora”, en cualquier ámbito de la vida cotidiana. De acuerdo con los estudiosos, esa actitud responde tanto a la sensación subjetiva de falta de perspectivas, como al hecho de que el alargamiento de la etapa juvenil invita a no desperdiciar “los mejores años de la vida” y a combinar el disfrute hedonista con la inversión en formación.
A falta de datos sobre el alcance del “síndrome ni-ni”, el catedrático de Sociología de Sevilla explica que el pacto implícito entre el Estado, la familia y los jóvenes, pacto que compromete al primero a sufragar la educación y a la segunda a cargar con la manutención, alojamiento y ocio, hace creer a algunos jóvenes que en las actuales circunstancias pueden retrasar la toma de la responsabilidad. “Desarrollan una actitud nihilista porque no se les exige estar motivados, ni asumir responsabilidades y hay redes y paraguas sociales. En las convocatorias para cubrir plazas de becarios, me encuentro con aspirantes de treinta y tantos y hasta de cuarenta años, y lo curioso es que esos becarios se comportan como becarios. Es la profecía autocumplida. Si les llamas becarios y les pagas como tales terminarán convirtiéndose en becarios. Lo que me preocupa es la infantilización de la juventud”, subraya.
“Los jóvenes de ahora no son capaces de arriesgar, son conservadores”, constata Elena Rodríguez. ¿La tardía emancipación juvenil española (bastante por encima de los 30 años de media) es, sobre todo, fruto de la inestabilidad y precariedad del mercado laboral o consecuencia de ese supuesto conservadurismo? Aunque la diversidad y pluralidad de la juventud aconseja huir de las visiones unívocas, no se puede perder de vista que ellos no han tenido que vencer los obstáculos de las generaciones precedentes. “Miramos con descrédito la vida que nos ofrece la sociedad. Nuestros padres trabajaron mucho y se hipotecaron de por vida, pero tampoco les hemos visto muy felices. No es eso lo que queremos. La gente tiene pocas prisas para hacerse mayor”, explica Letizia Tierra, voluntaria de una ONG. Por lo general, las personas que trabajan en asociaciones de ayuda juvenil tienden a repartir sus juicios con la medida de la botella medio llena, medio vacía.
“En el CIMO (Centro de Iniciativas de la Juventud) vemos apatía y falta de ilusión generalizada. Muchos de los 200.000 nuevos titulados universitarios anuales afrontan con pesimismo la búsqueda de empleo. Saben que hay un elevado porcentaje de puestos de cajeros, reponedores, almacenistas, dependientes, etcétera ocupados por diplomados o licenciados”, afirma Yolanda Rivero, directora de esa asociación que atiende a diario a más de 600 jóvenes. Con todo, descubre también a muchos jóvenes capaces de adaptarse y de asumir retos y riesgos. “La generación JASP (jóvenes sobradamente preparados) tiene la ventaja de su mayor formación. A la vista del panorama, continúan formándose, viajan, trabajan, de camarero, si es preciso, para pagarse un master y aprovechan sus oportunidades, aunque, eso sí, en casa de papá y mamá hasta los 35 años, por lo menos”.
El catedrático de Psicología Social Federico Javaloy, autor del estudio-encuesta de 2007, Bienestar y felicidad de la juventud española, cree probado que nuestros jóvenes no son apáticos y desilusionados, aunque lo estén, por contagio ambiental. “Lo que pasa es que rechazan el menú laboral que les ofrecemos. El fallo es nuestro, de nuestra educación y nuestros medios de comunicación”, sostiene. Aunque las ONG encauzan en España las inquietudes que los partidos políticos son incapaces de acoger, tampoco puede decirse que la participación juvenil en ese campo sea extraordinaria. “Algo menos del 10% de los jóvenes participa en algún tipo de asociación, deportivas, en su mayoría, pero el porcentaje que lo hace en las ONG no llegará, seguramente, al 1%”, indica el catedrático de Sociología de la UNED, José Félix Tezanos. Autor del estudio Juventud y exclusión social, Tezanos detecta entre los jóvenes una atmósfera depresiva, un proceso de disociación individualista, condensado en la expresión “sólo soy parte de mí mismo” y el debilitamiento de la familia. “Se está produciendo una gran quiebra cultural. Los componentes identitarios de los jóvenes no son ya las ideas, el trabajo, la clase social, la religión o la familia, sino los gustos y aficiones y la pertenencia a la misma generación y al mismo género; es decir: elementos microespaciales, laxos y efímeros”, subraya.
El sociólogo de la UNED se pregunta hasta cuándo aguantará el colchón familiar español y qué pasará cuando se jubilen los padres que tienen a sus hijos viviendo en casa. A su juicio, el previsible declive de la clase media, la falta de trabajos cualificados -”el bedel de mi facultad es ingeniero”, indica-, el becarismo rampante, la baja natalidad y el desfase en gasto social respecto a Europa están creando una atmósfera inflamable que abre la posibilidad de estallidos similares a los de Grecia o Francia. “Podemos asistir al primer proceso masivo de descenso social desde los tiempos de la Revolución francesa”, augura.
Más apocalíptico se manifiesta Alain Touraine en el prólogo del libro de José Félix Tezanos. “Nuestra sociedad no tiene mucha confianza en el porvenir puesto que excluye a aquellos que representan el futuro” (…) “Se piensa que los jóvenes van a vivir peor que sus padres”, escribe el intelectual francés. Y añade: “Avanzamos hacia una sociedad de extranjeros a nuestra propia sociedad” (…) “Si hay una tendencia fuerte, es que tendremos un mundo de esclavos libres, por un lado, y a un mundo de tecnócratas, por otro” (…) “Los jóvenes tienen que trabajar de manera tan competitiva, que se acaban rompiendo (…) No están sólo desorientados, es que, en realidad, no hay pistas, no hay camino, no hay derecha, izquierda, adelante, detrás”.
Nadie parece saber, en efecto, con qué se sustituirá la vieja ecuación de la formación-trabajo-estatus estable, si, como pregonan estos sociólogos, la educación en la cultura del esfuerzo toca a su fin y gran parte de los empleos apenas darán para malvivir. Aunque estamos ante una generación pragmática que no ha soñado con cambiar el mundo, muchos estudiosos creen que la juventud no permitirá, sin lucha, la desaparición de la clase media. “El mundo que alumbró la Ilustración, la Revolución francesa y la Revolución industrial está agotado. La superproducción y la superabundancia material en estructuras de gran desigualad social carecen de sentido, hay que repensar muchas cosas, construir otra sociedad”, afirma Eduardo Bericat.
Las dinámicas encaminadas a establecer nuevas formas de relaciones personales, la búsqueda de una mayor solidaridad y espiritualidad, más allá de los partidos y religiones convencionales, los intentos de combatir la crisis y de conciliar trabajo y familia, el ecologismo y hasta el nihilismo denotan, a su juicio, que algo se mueve en las entretelas de esa generación. “Son alternativas que, aisladamente, pueden resultar peregrinas, pero que, en conjunto, marcan la búsqueda de un nuevo modelo de sociedad”, dice el profesor. ¿Será posible que esta juventud supuestamente acomodaticia y refractaria a la utopía sea la llamada a abrir nuevos caminos?
En este artículo algunos sociólogos hijos de puta se centran en criticar nuestra generación como cabrones, pues bien, el punto de vista desde el cual está enfocado este ensayo es un error de tres pares de cojones, es cierto que esta sociedad capitalista de ultraconsumo y la superpoblación así como los nuevos valores que tenemos la juventud nos ofrece una postura ridicula con respecto al mundo a muchos jóvenes hoy en día, damos bastante asco, anegados en nuestro carpe diem sin importar el futuro, sin objetivos, un comportamiento autodestructivo a veces.
Pero es la puta generación anterior la que ha creado este desbarajuste social, la quinta de estos sociologos que nos critican son los que han creado nuestra mentalidad de hoy en día, tanto desde el punto de vista intelectual como desde un punto de vista práctico: la situación económica en España es penosa de cojones, la inflación aumenta y aumenta año tras año, los precios están por las nubes, el precio de las cosas viene determinado por loq ue la gente está dispuesta a pagar por ello, pero si todo es la ostia de caro… no podemos comprar, no tendremos casa en la puta vida. Así que yo creo que en vez de ponernos a parir lo que deberían hacer esos subnormales es dar un par de ostias a zapatero, a rajoy y a esos retrasados que no se que ostias pintan a la cabeza de este país y retomar la situación económica de España ahora mismo.
Y ahora van los de la sexta y sacan un puto reality show para el ciudadano medio que lo van a ver jovenes solamente para ver a otros jovenes yonkis y mafias liarla parda, que aunque pueda ser gracioso no creo que nadie reflexione sobre el hecho en sí.
Pero bueno, a ver en qué consiste exactamente el programa ese.
hijos de puta
y editando el post tras el comentario de El puto añado esta basura:
Aquí va una lista de subnormales que nos han dejado este sistema económico de mierda y que me van a hacer currar de mozo de almacén, de cajero o de reponedor cuando acabe de estudiar
Zapatero
Aznar
Elena salgado
Pedro solbes
Rodrigo rato
Cristobal montoro
Carlos solchaga
Tras un primer intento fallido de escribir este post escuchando el cut up de los bring me the horizon, empiezo de nuevo y ahora si, con la cabeza tranquila escuchando grindcore de ese.
Vuelve a ser un lunes sin sentido, por que por mucho que se empeñe Antena 3 en recordarnos que hoy es el dia de los inocentes, sigue siendo un lunes sin sentido. Y que significa eso? Pues post en crainblog, su pagina de cosas sin sentido, discusiones estúpidas y fondos verdes. No confundir con el verde malrollero, ese que te levanta el coche, y no hablo de Hulk.
Mentando a la Fiesta del Corcho, solo diré que fundió, pero pa la próxima yo pido factura.
Pero dejemonos de mierdas, freaks, que nos perdemos. Se acerca el dia de Reyes, el único día en el que los niños se levantan con ganas, bueno, y cuando echaban dragon ball a las 7 de la mañana. Bihillones de niños salen escopetaos de sus camas, al grito de: Los Reyes, wiiiiiiii, papa, mama, can venio los reyeeeees!!!!! la familia se reune, papa abre su colonia y a ti se te dilantan los ojos como el culo de chusta mientras abres una cacho de caja, que independientemente de lo que contenga, sabes que al día siguiente estará en el baúl de los juguetes, junto a los walkie talkies, el magia borrás y un sinfín de clics. Que tiempos aquellos.
Desde Crainblog siempre hemos apoyado la navidad, y todo lo que conlleva: las vueltas con el coche, la fiesta del corcho, tener que ir a la mansion, quedarte en casa jugando al conter porque hace frío, hacer el amigo invisible y regalarnos cada uno una bolsita de 5 euros; por eso os casco esta bonita guia para hacer estas fiestas pal que las tenga mucho mas felices.

Vístete como un niño
Si vamos a retrotaernos a la infancia hay que hacerlo bien, con un pijama de cualquier personaje de dibujos vale, pero no de South Park, que tu madre no te deja verlo.
Despierta a tus padres a voces
Si tu padre no te pega un tiro con el magnun que tiene debajo de la almohada por confundirte con un maníaco homicida, seguramente recurra a la segunda opción: mandarte a la mierda y decir que ya tienes una edad pa andarte con tontunas.
Abre los regalos y flipalo.
Pero tu no desistas, ve raudo a abrir la caja de juguetes al lado de tus cacho barcas zapatos, rompe el papel y estalla de emoción con los nuevos dinosaurios de playmobil (En serio, son la hostia, ojala los hubieran sacado antes)
Tras esta explosión de adrenalina, unida a las cantidades de thc en tu sangre y tu muy probable trastorno de bipolaridad, será mejor que te vayas a la cama, pero joder, que bien te lo has pasao.
Desde la fabrica de juguetes de los reyes magos, cambiando vuestros regalos por cagaos blandos, os habla un chepudo.
El EP “Sigue Tu Camino” de Echarmed ya esta disponible para descargar en myspace.com/echarmedband y muy pronto en musicrainblog.blogspot.com con portadas, letras y tal…tambien habra distribucion del disco original, en plan fisico, para el que lo quiera.
Y ya que estais veis el myspace que buen trabajo se han pegado con ello.
Mil gracias a Mofeta.

Los pueblos mas ejemplares segun el tuenti.

Pues eso, echarmed en villaseca y despues si quereis cojeros el peo sin movidas de coches ni na, pasarsus por alli, buena musica de club no comercial, como siempre, fucking shit







